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Ladrillos ecológicos: Construcción sostenible con materiales innovadores

ladrillos ecológicos

En la actualidad, la construcción verde o sostenible se ha convertido en una necesidad a nivel global. Al buscar la máxima eficiencia energética y al tratar de reducir al mínimo nuestra huella de carbono, lo que estamos consiguiendo es mitigar considerablemente el impacto ambiental que tiene ahora mismo la industria de la edificación. Y uno de los avances más significativos en este sentido ha sido el uso de los conocidos como ladrillos ecológicos, una alternativa muy buena a los ladrillos tradicionales. No solo permite reducir la huella de carbono y optimizar el uso de los recursos, sino también mejorar la eficiencia de las edificaciones. Si aún no sabes lo que son, ¡sigue leyendo porque te lo vamos a contar todo!

¿Qué son los ladrillos ecológicos y cómo se fabrican?

A medida que crece la conciencia sobre la importancia de la sostenibilidad, cada vez son más las personas que apuestan por el uso de materiales reciclados en proyectos de viviendas e infraestructuras. Los ladrillos ecológicos son bloques de construcción que se basan justo en esto, en materiales reciclados, normalmente acompañados de adobe y tierra comprimida. A diferencia de los ladrillos convencionales, que requieren de procesos industriales que usan altas temperaturas y que generan grandes emisiones de CO2, los ecológicos usan otro tipo de técnicas. Y es precisamente esto lo que hace que se reduzca el consumo energético y que haya más eficiencia en este sentido.

El proceso de fabricación completo depende en buena medida del tipo de ladrillo, pero suelen seguir cinco pasos básicos:

  • Se hace una selección de materiales. Se pueden usar diferentes materias primas: cenizas volcánicas, residuos industriales, plásticos reciclados, fibras naturales, cemento ecológico, adobe y tierra comprimida, entre otros.
  • Moldeo y compactación. Los ladrillos pueden ser prensados en moldes gracias a sistemas de compresión mecánicas, evitando así la cocción a altas temperaturas y la contaminación que esta lleva consigo.
  • Secado. Este secado puede ser natural o curado con vapor a baja temperatura, pero la clave es que no son horneados, como los tradicionales. El hecho de que los pasos sean tan distintos es lo que hace que la llamada bioconstrucción suponga una reducción tan significativa de la huella de carbono.
  • Adición de estabilizantes. En algunos casos, se pueden emplear estabilizantes para mejorar la resistencia. Estos suelen ser cal, polímeros reciclados o incluso biopolímeros.
  • Refuerzo con fibras naturales. Hay algunos ladrillos que incorporan fibras de bambú, de cáñamo o de coco, para así aumentar la resistencia mecánica y la flexibilidad y conseguir que la calidad sea superior.

Tipos de ladrillos ecológicos

Existen diversos tipos de ladrillos ecológicos, cada uno de ellos diseñado para optimizar distintos aspectos de la bioconstrucción. Entre los más usados destacan los siguientes:

  • Ladrillos de tierra comprimida, conocidos también como BTC. Están fabricados con una mezcla de tierra, arcilla y un estabilizante, que puede ser o bien cal o bien cemento. Se prensan en moldes y se secan al aire libre. Su mayor ventaja es que son altamente eficientes a nivel térmico, y que requieren mucha menos energía en su producción.
  • Ladrillos de cenizas volantes. Son producidos a raíz de residuos industriales, como las cenizas volantes de plantas termoeléctricas. Son ligeros, resistentes y poseen algunas de las mejores propiedades aislantes que un ladrillo pudiera tener.
  • Ladrillos de plástico reciclado. Estos forman parte de lo que se conoce como economía circular, porque para crearlos se usan plásticos que se recuperan de usos anteriores. El plástico es fundido para darle la forma correcta y, además, no requieren ni agua ni cemento para su fabricación. Son una solución muy innovadora y práctica a la hora de reducir la contaminación plástica.
  • Ladrillos de adobe estabilizado. El adobe tradicional, compuesto por barro y paja, se refuerza con estabilizantes naturales o con polímeros reciclados para mejorar su durabilidad y su resistencia al agua. Son económicos y fáciles de conseguir.
  • Ladrillos de hormigón celular. Por último, hablamos de estos bloques que tienen una estructura tan porosa que disponen de excelentes propiedades aislantes. Se fabrican con cemento ecológico y se le añaden agregados naturales, o incluso reciclados, para mejorar su usabilidad.

Beneficios de usar ladrillos ecológicos en la construcción sostenible

El uso de ladrillos ecológicos trae consigo una gran cantidad de beneficios, especialmente si lo enfocamos desde el medio ambiente. Pero también es positivo tanto para la industria de la construcción como para los usuarios.

En primer lugar, se reduce notablemente el impacto ambiental, porque disminuye la emisión de CO2 y, además, se aprovechan materiales reciclados. Se apuesta por la economía circular en lugar de por continuar produciendo, y esto siempre es algo positivo. Junto a esto, se ha de valorar siempre el ahorro energético y la eficiencia térmica que estos ladrillos ofrecen a largo plazo, gracias a que tienen grandes propiedades aislantes. De esta manera, reducen tanto la necesidad de calefacción como de refrigeración. Es más, hay algunos tipos que también ayudan a regular la humedad de los hogares.

Normalmente, producir estos ladrillos es más económico que producir ladrillos convencionales, algo que también hemos de tener en cuenta. Y también son más económicos a largo plazo, puesto que suelen ser muy resistentes a las condiciones climáticas. De este modo, también requieren menos mantenimiento.

Por último, también es crucial señalar que son ligeros, algo que hace que su manipulación y construcción sea bastante sencilla. Esto optimiza tiempos de obra, y permite que los diseños arquitectónicos sean sencillos.

Comparativa: Ladrillos tradicionales vs. ladrillos ecológicos

Por último, para comprender mejor las ventajas que tienen los ladrillos ecológicos, es interesante compararlos con los tradicionales. Porque así se puede apreciar hasta qué punto suponen una innovación y un avance:

  • Los materiales no son los mismos. Los ladrillos tradicionales suelen estar hechos de arcilla y cemento, mientras que los ecológicos, como hemos visto, varían.
  • Pasamos ahora a hablar del proceso de fabricación. Frente a la cocción a altas temperaturas que requieren los ladrillos tradicionales, los ecológicos se realizan mediante un proceso de prensado y secado natural. De este modo, la demanda energética es menor.
  • Esto influye en las emisiones de CO2, puesto que los ecológicos tienen una nula o baja huella de carbono.
  • Si damos el salto al costo de producción, podemos observar que el de los ladrillos ecológicos suele ser menor. Hay menos gasto de energía y, además, se usan materiales reciclados.
  • En cuanto al aislamiento térmico, los ecológicos tienen una mayor eficiencia energética, y esto siempre es algo positivo.
  • Por último, el impacto ambiental de los ladrillos tradicionales es considerablemente mayor, puesto que requiere la extracción de recursos no renovables y, además, implica más contaminación.