El fibrocemento es un material que ha ganado mucha fama en estos últimos años debido a sus propiedades. Es duradero, versátil y muy resistente, además de una de las mejores alternativas para el revestimiento de los edificios debido a la capacidad de aislamiento que tiene. También se usa en interiores, puesto que sus características también son interesantes en este sentido. Hoy te vamos a contar todo lo que debes saber sobre este material: qué es, su composición, los usos que tiene dentro de la construcción, las ventajas de su uso… Sigue leyendo, ¡porque es apasionante!
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¿Qué es el fibrocemento?
Comencemos, cómo no, por la base: ¿qué es exactamente el fibrocemento? Es un material que está compuesto de cemento, fibras (que pueden ser o bien naturales o bien artificiales) y otros aditivos. Cuando se realiza esta mezcla, se crea un material que es a la par resistente y flexible. Además, es capaz de soportar condiciones climáticas extremas, variaciones de temperatura, condiciones de alta humedad…
Se desarrolló en el siglo XX como una alternativa a otros materiales de construcción que en ese momento eran muy usados, pero más costosos. Poco a poco, ha ido ganando mucha popularidad, especialmente en estas últimas décadas. Todo se debe a su resistencia, a lo económico que es y, además, a su diseño.
El fibrocemento se usa mucho en revestimientos de paredes, de fachadas y de techos. Es más, hay ocasiones en las que se ha llegado a usar también en suelos. Porque más allá de todo lo que hemos señalado, también es resistente al fuego y requiere un mantenimiento muy bajo. Todo esto lo ha convertido en una de las mejores alternativas.
Composición y características
El fibrocemento se compone de una mezcla de materiales, que son los que le dan esas propiedades tan únicas que tiene. Sus ingredientes clave son:
- Cemento: Es el que proporciona tanto la dureza como la resistencia, y la base de cualquier mezcla. Además, es el que se encarga de unir el resto de los ingredientes. El cemento es, en sí mismo, una mezcla de diversos componentes: piedra caliza, marga, esquisto, arcilla, pizarra, tiza, escoria, hierro y sílice.
- Fibras de refuerzo: Originalmente, se usaba asbesto, uralita o amianto. Pero hace ya décadas que se prohibió usar este tipo de elementos, debido a los riesgos que plantea para la salud, y se ha reemplazado su uso por fibras o bien naturales o bien sintéticas. Unas de las más usadas son o bien la celulosa o el PVA (polivinilo de alcohol). Ambas sirven para lo mismo: aportar algo de flexibilidad, y evitar la formación de grietas.
- Arena y otros minerales: Añaden densidad y, además, son positivos de cara tanto a la resistencia mecánica como a la estabilidad final del fibrocemento.
- Agua y aditivos: Son los que permiten que se cree la mezcla homogénea, facilitando el proceso de curado y logrando un extra de solidez.
Debido a su composición, el fibrocemento cuenta con características muy interesantes. En primer lugar, tiene una gran resistencia tanto a las altas temperaturas como al fuego, puesto que no se deforma. Por si eso no fuera suficiente, también resiste bien al agua, al moho y al ataque de los insectos. Y a esto hay que añadirle, además, que es un material muy versátil, disponible en acabados y texturas muy dispares. Tanto es así que es capaz de imitar materiales como la madera o la piedra, pero sin las desventajas que estos tienen.
Ventajas y desventajas del fibrocemento en construcción
Pasemos a analizar tanto las ventajas como las desventajas del fibrocemento, puesto que son variadas. Y comenzamos con sus puntos fuertes:
- Durabilidad: Su vida útil es extensa, sobre todo cuando se le proporciona un buen mantenimiento a largo plazo.
- Resistencia al fuego: Es incombustible, con lo cual es ideal para todo tipo de edificaciones.
- Resistencia al clima: Es apto para todo tipo de entornos, desde los más húmedos hasta los más secos. No se deforma, no se hincha y no encoge de tamaño, evitando así todo tipo de grietas y problemas.
- Versatilidad: Es adaptable a todo tipo de estilos y acabados, con lo cual es una opción perfecta para todos los revestimientos, tanto exteriores como interiores.
- Sostenibilidad: Es un material sostenible, porque suele contener fibras reciclables y naturales en lugar de las clásicas fibras de asbesto.
- Fácil de instalar: Son fáciles de instalar, abaratando costes y reduciendo tiempos de construcción.
- Bajo mantenimiento: No requiere un gran mantenimiento en comparación con otros materiales, como la madera.
Pero, pese a que es un material que brilla por sus cualidades positivas, también tiene unas cuantas propiedades negativas que hay que tener en cuenta:
- Peso elevado: Puede ser mucho más pesado que otros materiales, algo que podría acrecentar el coste de transporte. Y que, además, se debe tener en cuenta a la hora de realizar una estructura.
- Limitaciones: Si bien es cierto que es un material versátil, hay ciertos acabados que no se pueden aplicar a este material. Eso hace que, en algunos casos concretos, no sea una opción adecuada.
Usos del fibrocemento en proyectos arquitectónicos
Son muchos los usos que tiene este material, tanto en exteriores como en interiores. Uno de los más comunes es a modo de revestimiento de fachadas, debido a su resistencia al clima y a su diseño estético. Pero, además, también se usa tanto en techos como en aleros, especialmente en países con muchas lluvias; es resistente tanto al moho como a la humedad y no se deforma fácilmente.
Junto a esto, también se usa en paredes externas e internas, tanto de modo decorativo como estructural. E incluso puede ayudar a hacer divisiones de espacios sin afectar a la estructura original de la edificación.
Tipos de fibrocemento disponibles en el mercado
Una de las principales cualidades del fibrocemento es que hay muchos tipos distintos en el mercado, que se adaptan tanto a diferentes necesidades como a aplicaciones varias. Teniendo esto en cuenta, y sabiendo cuáles son los tipos, es mucho más sencillo dar con el más óptimo en cada caso.
- Fibrocemento liso: Tiene una textura uniforme, perfecto para superficies tanto interiores como exteriores cuando se busca un acabado minimalista, moderno y sencillo.
- Fibrocemento texturizado: Este puede emular la apariencia de materiales como la madera, la piedra, el ladrillo… Y es ideal para fachadas.
- Paneles de fibrocemento: Muy resistentes, especialmente útiles en el caso de zonas industriales o comerciales.
- Tablas de fibrocemento: Similares a las tablas de madera, se usan sobre todo en exteriores.
Mantenimiento y cuidados
Como hemos explicado al principio, lo mejor de este material es que es de bajo mantenimiento. Aunque es cierto que hay algunos cuidados que pueden hacer que mejore su durabilidad. Por ejemplo, realizar limpiezas periódicas con agua y detergente suave. Además, es importante reparar todo tipo de grietas o daños que pudieran ir surgiendo, para evitar que vayan a más. También se deben ir revisando los sellos y las juntas, para evitar que haya filtraciones de agua. Y si bien es cierto que es un material resistente, es mejor que no reciba golpes con objetos pesados, puesto que podría dañarse a largo plazo.